La observación y reflexión sobre nuestros cuerpos expresa con realismo nuestra condición humana. Nuestro cuerpo es naturaleza, la conciencia de nuestro cuerpo, es conciencia de que somos naturaleza. Nuestro cuerpo en tanto naturaleza, un tiempo de vencimiento. En la muerte devolvemos nuestro cuerpo prestado por la naturaleza.
Lo que intentamos decir con el cuerpo nunca es neutro.
Nuestro cuerpo está preparado para percibir, darse cuenta,sentir, observar, reaccionar, responder, recibir, dar, ser condicionado, aprender.
El ser humano, varón y mujer cuando logró estar de pie, o sea, en bipedestación se tuvo que adaptar a la pesadez de la cabeza, tuvo que asegurar su equilibrio de pie, fortaleciendo su columna. Programó sus gestos para dar, tomar, recibir y crear y en el caso de las mujeres,para gestar otras vidas. Las cadenas musculares le aseguraron estas funciones.
La organización de nuestro cuerpo responde a una necesidad de vínculos y relaciones en la vida.
Los humanos no perdemos la esperanza de poder dominar el cuerpo y conocer sus secretos.
El ser humano (varón/mujer), deposita en su cuerpo y busca en él, los paraísos perdidos de su infancia. El calor, la ternura, el amparo, la protección.
También los espejismos que surgen de las innumerables mutaciones de la cultura, la extrema delgadez, la obesidad, las transformaciones constantes del propio cuerpo.
El cuerpo es el símbolo primordial que la sociedad y la cultura tiene para contar historias sobre sus propios fantasmas. En ese sentido los cuerpos son narrativos, cuentan historias y mitos.
Testimonio
?Mi abuela, mientras amamantaba a su primer hijo varón, se quedó dormida y con su propio pecho lo asfixió. Horrible. En la familia, varias generaciones de mujeres no pudimos amamantar".
La relación con nuestro cuerpo, y con los cuerpos en general, es narrativa, cuenta nuestra historia, nuestro vínculo con la vida como totalidad.
Los mecanismos de defensa psicológicos y las resistencias o defensas físicas se van organizando y estableciendo de a poco, y son formas de autoprotección que comienzan casi al nacer. Así aprendemos a defendernos de las agresiones, frustraciones y exigencias que nos imponen.
Es interesante observar la naturalidad con que los niños se defienden, rechazan, empujan, escupen, dan vuelta la cara, para rechazar y defenderse sin ambigüedad de las cosas que no quieren.
Ahí, lamentablemente, comienza a actuar la educación. Los humanos comenzamos a cargar con inhibiciones y malentendidos.
La mayoría de los adultos todavía arrastra y soporta las tensiones y dolores que padecieron de niños.
Testimonio
?Mis tensiones en los hombros y los dolores en la boca del estómago habrán comenzado hace 60 años, cuando tenía 7 años y siempre los sentía al salir para ir a la escuela, sentía náuseas y me calmaba como lo hago hoy, poniéndome la mano sobre el estómago y acariciándolo".
Con el tiempo, se van creando contracturas, corazas, nudos musculares, bloqueos en la respiración, síntomas, malos hábitos.
Se construye una mala postura corporal, que incide sobre nuestra vida íntima, emocional, social, intelectual y profesional...
El psiquismo está ligado a muchas deformaciones corporales.
Testimonio
?Sé que tengo una tendencia a la obediencia y la sumisión y con los años mi columna se torció, naciendo una pequeña joroba, ahora que soy muy mayor relaciono esos aspectos emocionales y posturales. O sea, sé que soy y estoy jorobada. Lo pude corregir antes y no lo hice?.
Lo que está en el cuerpo, está en la cabeza. Y lo que está en la cabeza, lo encontraremos inevitablemente, en algún lugar del cuerpo.
Lo que está arriba, también está abajo y lo que está adentro lo veremos afuera.
Testimonio
?Todo lo infantil que tengo en la cabeza, se me ve en los pies, abajo,son pequeños para mi altura?.
La lectura corporal es primordial para la comprensión del ser humano.
En ese sentido el cuerpo habla, dice, a veces grita, quiere expresarse, es narrativo, nos cuenta cosas que es bueno para nosotras escuchar, aprender a leer y comprender su significado.
El cuerpo es insobornable.
Cuando comprendemos las tensiones y contracciones de nuestro cuerpo y el de los otros, tratamos de eliminar las inhibiciones que nos significan y con las que cargamos individualmente.
Al eliminar las inhibiciones, tensiones propias de la represión, es posible que surjan recuerdos (bloqueados), con la carga afectiva con que fueron reprimidos y muchas veces la memoria corporal es dolorosa y muy valiosa.
Los cuerpos se comunican a primera vista. Se expresan y se conocen entre sí, a través de la mirada, la piel, el tacto, el olor, el color o la postura. Los encuentros de los seres humanos son experiencias químicas que energéticamente también se pueden dar a larga distancia.
Los cuerpos establecen un diálogo energético entre ellos y con el entorno.
Testimonios del Taller sobre El Cuerpo:
/?En el taller sobre El Cuerpo trabajamos: mi cuerpo mis hijos y fue realmente una sorpresa, porque nunca lo había pensado así:
Muchas veces me comuniqué desde lejos con el cuerpo de mis hijos, percibiendo si estaban enfermos o les pasaba algo. Y también tuve premoniciones con ellos de accidentes que se cumplieron. Son estados de mucha angustia, que aprendí a escuchar y a legitimar.?
?A veces no sé reconocer lo que siento. Mi cuerpo me da señales que no sé leer apropiadamente, también me pasa con mis hijitos, no me doy cuenta, después, cuando sí pasan las cosas, entonces entiendo retrospectivamente, pero siempre con mucha culpa, lo único que aprendí es a escuchar lo que me dicen los otros y saber que tengo una severa limitación, en ese sentido?.
?Mi cuerpo siempre me dio señales(es más inteligente que yo), negué, suprimí o rechacé lo que me decía. Mi cuerpo no se equivocaba, y menos aún con mi nena, yo fallaba al no querer enfrentar la realidad de lo que mi cuerpo me mostraba, no sólo con respecto a mí, si no también a mi hija. Eran cosas indudables. Sin embargo yo disociaba empecinadamente, testaruda o autodestructiva, o quizás insensible, no lo sé aún?.
?En el taller dije que yo tengo telepatía con mis hijos, percibo lo que les pasa y se los digo a ellos o a otros. Eso me pone orgullosa porque me siento buena madre, sensible y atenta, eso me da seguridad en mí misma?.
Escuchar, sentir, reconocer lo que el cuerpo intenta decirnos es un aprendizaje, como todo en la vida. Requiere sensibilidad, lucidez, atención y aprender a decodificar los síntomas.
He aprendido con los años, que vale la pena cuidarlo, los cuerpos son nobles y generosos. Responden a los cuidados que le brindamos y también responden al descuido y al maltrato.
En otras notas seguiré con el tema cuerpo.