No es necesario ni salir a la calle. Se puede abusar de los niños en instituciones supuestamente sagradas como la familia, la Iglesia, la escuela, el jardín de infantes, o.... el country. Puede pasar en las mejores familias, o en familias muy pobres, en familias ensambladas, en familias divorciadas, o en familias hacinadas, en hogares para niños, como el hogar de Grassi, el pedófilo, con psicólogos como Corsi, el pedófilo, con cualquier cura, maestro, padre. Esto es, en cualquier lado puede estar el abusador, el violador.
Me pregunto: ¿los adultos deberíamos hacer algo al respecto?. Pero no quiero hablar del malvado, quiero hablar del inocente.
Me parece que ante esta realidad, ellos, los niños, no están advertidos por los adultos responsables, de los peligros que acechan. Son ingenuos. Son cándidos, porque son niños y están aprendiendo la realidad. Importa si nosotros, los adultos, somos maduros. ¿Deberíamos hablar, advertirlos de esto? ¿No deberían los niños recibir alguna información, y/o instrucción que los proteja, para que sepan qué hacer?
¿Qué puede hacer un niño de 4 años? Puede hacer todo lo que tiene prohibido hacer: morder, tirar del pelo, escupir, romper todo lo que quiera romper, gritar, patear, y saber, que apenas llegue a la casa tiene que decírselo a la mamá, enseguida, decirlo sin miedo porque todas las amenazas que les van a hacer esas personas son puras mentiras. Hay que decirlo enseguida, porque es mejor.
Los monstruos amenazan porque ellos tienen miedo que se sepa que son muy malos, y los niños, deben decirlo enseguida y sin miedo, porque no hicieron nada malo.
Yo creo que no estamos haciendo la prevención que los niños necesitan de los adultos. Ellos viven, junto con nosotros, en un mundo donde a los niños les pasan cosas muy feas y muy reales. Entonces, me parece mejor que lo sepan, porque son las víctimas principales de los abusos de los adultos: padres, padrastros, curas, maestros, profesores, amigos de la familia, tíos, abuelos, vecinos.
No se trata de desconfiar de todos, si no de estar atentos, se trata de no ser nosotros los ingenuos. No es bueno ser ingenuo, pero en los niños es inevitable. Ellos son ingenuos porque son chicos y básicamente, confían. Confiar es bueno, pero no confiar de todos.
Siempre pense: los chicos entienden todo, y sigo pensando lo mismo.
Creo que lo importante es sintonizar la frecuencia del lenguaje apropiado para ellos, lenguaje muy concreto, con imágenes, en forma de relato. Enfatizar la maldad que existe en esos adultos. Son más que malos, son monstruos. No importa cómo están vestidos. ¡ Si hasta puede ser el padre, el padrastro, el cura de la familia, el médico!
Lo importante, es que sepan, que esos seres existen, son bien reales y están en cualquier lado, son malos, y se lo decimos a los chicos, no para que tengan miedo de todos, sino para que lo sepan, y si les pasa, si les toca, sepan qué hacer.
Lo que ellos/as tienen que saber, es qué hacen estos monstruos: los tocan, los acarician, los desnudan, los filman, le meten los dedos en la cola, les sacan fotos les ponen el pito en la boca, o en la vagina a las nenas. Son seres malísimos, los peores de todos. Los chicos tienen que saber, que si les pasa a ellos, en ese momento, se tienen que defender si pueden, ¿cómo? pueden hacer todo lo que le enseñamos que no deben hacer: pueden morder, patear, escupir, romper todo, arañar, hacer lo que quieran para defenderse, y si el adulto, al final los agarra, lo importa es: que no le crean ninguna de las amenazas, no le crean nada porque son mentiras. Ellos tienen miedo porque son personas muy enfermas de la cabeza, aunque sean psicólogos. Y cuando los chicos puedan quedar libres para ir corriendo y contarle a la madre, a la maestra, al padre, a la abuela..., hay que decir todo, ser muy valientes y decir todo lo más pronto posible y no tener miedo.
Lo peor, lo peor de todo, es callarse y quedarse con miedo. Es bueno que ellos sepan que esto que pasó, se va a repetir, y por eso, hay decirlo enseguida, para que no se repita y los chicos tengan algún adulto que los defiendan
¡Claro! No todos los adultos son así de malos, ellos los chicos, conocen adultos buenos, que los aman, que los van a proteger y cuidar. Y si algún compañerito le pasó, tenemos que acercarnos, darle un beso y, si queremos, hablamos.
¿Es un tema que los adultos debemos hablar con los chicos? Creo qué sí, ¿deben hablar entre ellos? No sé.
Se trata de romper el tabú, la ceguera emocional y ver. Nosotros los adultos podemos ver lo siniestro. ¿Cómo los protejemos mejor?
Creo que es un tema para que la familia y las escuelas lo hablen.
Es un tema que les concierne. Creo que la información los va a fortalecer. Se trata, de no asustarlos pero sí mostrarles la gravedad y que sepan también que tienen algunas armas para defenderse. Creo que es mejor que lo sepan, a que no lo sepan. Al menos van a saber que pueden hacer de todo para defenderse: desde morderle el pito, darle patadas y gritar.
Se trata de hablar: con la naturalidad con que se debe hablar la realidad: directa, sencilla, sin vueltas, con amor.
¿Es mejor que no sepan?